BENEFICIOS DE LA FRESA PARA LA SALUD


Fragaria, llamado comúnmente fresa o frutilla, es una planta perenne de la familia de las Rosáceas, cuyo fruto es comestible. La planta presenta tallos rastreros, con estolones, hojas vellosas y flores blancas o amarillentas. El fruto mide cerca de un centímetro de largo, es rojo, tiene sabor dulce y presenta un aroma característico.
La fresa es un fruto de color rojo brillante, suculento y fragante que se obtiene de la planta que recibe su mismo nombre. En Occidente es considerada la "reina de las frutas". Además de poderse comer cruda se puede consumir como compota, mermelada. Es empleada con fines medicinales ya que posee excelentes propiedades que ayudan a preservar la salud.
BENEFICIOS Y PROPIEDADES DE LA 
FRESA PARA LA SALUD

1. Son bajas en calorías
Las fresas son muy bajas en contenido calórico pues una taza de estas frutas solo contiene 45 calorías.
Poseen además fibra que ayuda a regular el proceso de la digestión y disminuye el hambre.
2. Ricas en fibra
Del porcentaje de carbohidrato que contienen las fresas, el 26% es fibra. Una taza de fresa nos brinda 3 gramos de fibra tanto insoluble como soluble.
La fibra dietética es importante para alimentar las enzimas del intestino y para mejorar la salud de su sistema. También es muy útil para perder peso y además nos ayuda a prevenir numerosas enfermedades.
3. Salud del corazón
La causa más frecuente de muerte en el mundo son las enfermedades cardiovasculares. Diversos estudios han encontrado una relación entre las fresas y la mejora de la salud del corazón.
Según estudios realizados con personas de edad mediana con factores de riesgo establecidos para las enfermedades del corazón, las fresas pueden ayudarnos a mejorar el colesterol bueno (conoce remedios naturales para el colesterol), regular la presión arterial (descubre remedios para la presión arterial alta) y a mejorar el funcionamiento de las plaquetas sanguíneas.
También se atribuye al consumo de fresas una reducción de factores oxidativos en el sistema circulatorio pues disminuye el estrés crónico e inhibe la inflamación lo que por consiguiente mejora la función vascular.

4. Este fruto fortalece el sistema inmunológico
Las fresas contienen una cantidad importante de vitamina C (saber sobre la vitamina C), lo que contribuye a que el sistema inmune se fortalezca.
Al consumirlas en la dieta cotidiana será una excelente alternativa para estimular el sistema inmunológico para brindar las defensas que el organismo necesita.
5. Tienen un efecto antienvejecimiento.
El ácido elágico que es el componente esencial en las fresas, mejora considerablemente la elasticidad de la piel mientras que logra retrasar la aparición de los signos de la edad, tales como las arrugas y la flacidez al mismo tiempo que la biotina (saber sobre la biotina o vitamina B8) hace su labor en el mantenimiento de unas uñas sanas y un cabello espectacular.

6. Ayudan a prevenir la anemia
Al incluir las fresas en una alimentación balanceada, se estará contribuyendo a mantener unos niveles ideales de glóbulos rojos.
En casos de convalecencia o anemia, se recomienda consumir fresas pues son muy nutritivas, pero además de eso, se remineralizan previniendo y combatiendo la anemia además de que remedia otros déficits nutrimentales.
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7. Regulación del azúcar en sangre
Al momento de digerir carbohidratos, estos componentes se descomponen en azucares simples que después se liberan por el torrente sanguíneo. Con el incremento de los niveles de azúcar en la sangre, el cuerpo comienza a secretar la insulina, esto indica que las células deben de recoger el azúcar en la sangre para después usarla como un combustible o el almacenamiento.
Cuando existe un desequilibrio en el proceso de regulación del azúcar en la sangre o cuando se llevan dietas ricas en alimentos que provocan picos grandes de azúcar en la sangre, se provoca un riesgo mucho mayor de padecer obesidad o incluso diabetes tipo 2.
Se ha comprobado que las fresas aumentan la digestión de la glucosa y ayudan a disminuir los picos de azúcar y de insulina después de cada comida o un bocadillo rico en carbohidratos. Esto implica que las fresas son de gran utilidad en la prevención de la diabetes tipo 2 y del síndrome metabólico.
Las fresas son capaces de ralentizar la digestión al consumir hidratos de carbono y con esto disminuir los picos de azúcar en sangre para mantener regulada los niveles de insulina.
8. Ayudan a la salud de la piel
Debido a sus propiedades tan refrescantes, no solo son ideales para el cuidado del cuerpo de manera interna, sino que además son de gran ayuda para tener una excelente salud en la piel.
Le ayuda a mantenerse firme con el paso del tiempo y si se le agrega la fresa como un ingrediente adicional a las mascarillas, es de apoyo para llevar a cabo la exfoliación de la piel y de este modo eliminar las células muertas acumuladas, te dejará una piel llena de suavidad, hermosura y humectación.
Su riqueza de antioxidantes es de ayuda en el sentido en que proporciona un natural brillo para la piel además de que la tonifica y puede prevenir la aparición de arrugas, disminuir los brotes de acné y también son perfectas para poder combatir las manchas que ocasiona la exposición excesiva al sol.
La forma más sencilla de lograr aprovechar los beneficios de las fresas al máximo para mejorar nuestra salud de la piel, es usarla a manera de mascarilla casera como ingrediente principal y también se le puede agregar otros productos de origen natural tales como leche, miel o incluso hacer una pausa de este fruto con un poco de agua.
Aplicar la mascarilla de fresa de manera frecuente hará que se noten increíbles resultados, la salud de tu piel también importa.
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9. Son una fuente importante de vitamina C
Una taza de fresas puede contener el 136% de la cantidad que se recomienda al día de ingesta en vitamina C, esto las convierte en un antioxidante sumamente poderoso que refuerza y potencializa el sistema inmune.

10. Prevención del cáncer
El cáncer es una de las enfermedades más comunes y graves que se padecen en la actualidad, dicha enfermedad es caracterizada por el crecimiento sin control de células anormales y es principalmente desarrollado por la inflamación crónica y el estrés oxidativo.
Son diversos los estudios que sugieren que las fresas pueden ayudar en la prevención de varios tipos de esta enfermedad, por medio de su gran capacidad para luchar con la inflamación y el estrés oxidativo.
Se ha demostrado que las fresas logran inhibir la formación de tumores cancerígenos en la zona oral en animales y en los humanos se especializan en el cáncer de hígado. Los efectos protectores de las fresas se deben o se asocian a los elagitaninos y el ácido elágico, los cuales se ha demostrado que logran inhibir el crecimiento de células cancerígenas.
Aún faltan más investigaciones en humanos para confirmar los efectos que pueden llegar a tener las fresas, pero los estudios que se han hecho hasta ahora son muy prometedores.